Las ojeras son uno de los motivos de consulta más frecuentes en mi práctica diaria. No son un problema únicamente estético: afectan a cómo te ves y, sobre todo, a cómo te sientes cuando te miras al espejo. En esta guía te explico por qué aparecen y qué opciones reales existen para tratarlas.
¿Por qué tengo ojeras? Los tres tipos que existen
Antes de hablar de tratamientos, es fundamental entender que no todas las ojeras son iguales. Tratar una ojera vascular con lo que sirve para una ojera estructural es un error muy común, y es la causa de que muchos pacientes no vean resultados.
Ojeras vasculares (azuladas o moradas)
Son las más habituales. Aparecen por la transparencia de la piel fina del contorno de ojo, que deja ver los capilares subyacentes. El cansancio, el alcohol y la deshidratación las intensifican, pero tienen un componente genético importante.
Ojeras estructurales (surco nasoyugal)
No son realmente una pigmentación: es una sombra provocada por la pérdida de volumen en la zona del valle lagrimal. Con la edad, el tejido adiposo se retira y aparece este surco característico que proyecta sombra hacia abajo.
Ojeras pigmentadas (marrones)
Más comunes en pieles morenas o con tendencia a la hiperpigmentación. El melanocito se activa por frotado ocular crónico, exposición solar sin protección o predisposición genética.
Nota médica: En la mayoría de los casos las ojeras tienen un componente mixto. Por eso, antes de decidir un tratamiento, es imprescindible hacer una valoración presencial que identifique qué tipo predomina en tu caso.
Tratamientos médico-estéticos disponibles
Aquí está lo que realmente funciona, explicado sin rodeos:
| Tratamiento | Para qué tipo | Duración resultados |
|---|---|---|
| Relleno con ácido hialurónico | Estructural | 12–18 meses |
| PRP (plasma rico en plaquetas) | Vascular + pigmentada | 6–12 meses |
| Bioestimuladores (Profhilo, Jalupro) | Vascular + calidad de piel | 6–9 meses |
| Mesoterapia con vitaminas | Pigmentada + vascular | 3–6 meses |
| Peeling químico suave | Pigmentada | Variable |
El relleno de ojeras: qué esperar
El relleno con ácido hialurónico en el surco nasoyugal es la técnica más solicitada y, cuando está bien indicada, da resultados muy naturales e inmediatos. La zona periorbitaria es delicada: requiere cánulas muy finas y un médico con experiencia específica en esta área.
"El relleno de ojeras no consiste en rellenar. Consiste en restaurar un volumen que existía y que la anatomía ha perdido con el paso del tiempo."
El procedimiento dura entre 20 y 30 minutos. El resultado es inmediato, aunque puede haber algo de inflamación leve los primeros días. No requiere recuperación.
PRP para ojeras: ¿cuándo es la mejor opción?
El plasma rico en plaquetas es mi tratamiento preferido cuando las ojeras son de componente vascular o cuando el paciente tiene una piel muy fina y sensible. Al ser autólogo (usamos la propia sangre del paciente), no hay riesgo de reacción. Los resultados son más progresivos que con el relleno, pero el efecto sobre la calidad de la piel es superior.
- Mejora la microcirculación local
- Aumenta el grosor de la piel periorbitaria
- Reduce la visibilidad de los vasos
- Se puede combinar con relleno en el mismo protocolo
Protocolo combinado: el más eficaz
En mi experiencia, los mejores resultados se obtienen con protocolos combinados. Para un paciente con ojeras mixtas (estructural + vascular), el plan habitual sería:
- Sesión 1: Relleno con ácido hialurónico para corregir el surco
- Sesión 2 (4–6 semanas después): PRP para mejorar la calidad de piel y el componente vascular
- Mantenimiento: Una sesión anual de relleno y PRP semestral
¿Cuánto cuesta tratar las ojeras?
Los precios orientativos en Barcelona para estas técnicas están en un rango que va desde los 250€ para sesiones de mesoterapia hasta los 450–600€ para el relleno con ácido hialurónico. El PRP se sitúa habitualmente entre 280 y 380€ por sesión.
Lo más importante: el coste real siempre depende del diagnóstico personalizado. Una valoración gratuita te permite saber exactamente qué necesitas y cuánto cuesta, sin sorpresas.



